El 14 de enero de 1950, Asún acude al tablao donde desgrana coplas con más descaro que talento, sin saber que esa noche conocerá a alguien que cambiará su vida: Santos, bibliotecario del Ateneo y colaborador habitual, a través de sus vínculos culturales y universitarios, de la resistencia antifranquista. Entre ambos nace una relación tan aparentemente convencional en lo exterior como singular en su verdad más íntima. A la vez que él le ofrece a ella una posibilidad de libertad y revolución a través de la literatura, ella lo cobija a él con el disfraz de un noviazgo que le resultará esencial cuando, en 1954, se convierta en uno más de los homosexuales perseguidos por la nueva Ley de vagos y maleantes. La emoción de las vidas de los protagonistas y una prolija investigación histórica recrean una época que no siempre ha sido contada con el detalle y la veracidad que exige...